Hoy dejo atrás los días de juegos, risas sin parar y travesuras con olor a infancia… ¡y comienzo una nueva etapa donde la fe, la esperanza y Diosito van de copilotos en mi camino!
Por eso quiero celebrarlo a lo grande y rodeada de gente especial (sí, tú ). Prepárate para una fiesta con emoción, alegría y quizás… un par de lágrimas (pero bonitas, lo prometo).
¡Gracias por estar y por ser parte de este momento en mi vida!